Uno de los principios básicos de la administración financiera es el de que “es más valioso un dólar en la mano hoy que mañana”. Este principio hace referencia al costo implícito de ser dueño del dinero pero no tenerlo disponible en el corto plazo, a esto se le llama costo de oportunidad y esto es lo que sucede cuando las empresas quieren invertir dinero en activos fijos (a largo plazo), se hacen grandes desembolsos de efectivo y por consiguiente se pierde la capacidad de invertir ese dinero en otros proyectos o necesidades. El costo de oportunidad acá es lo que se deja de ganar por la posible inversión en los demás proyectos.

El costo de oportunidad obliga a las empresas a tener una planificación eficiente sobre como realizará sus inversiones en activos fijos, de lo contrario no tendrá los flujos de efectivos que le permitan mantener la operación o un crecimiento constante. Si la empresa no hace una planificación de las inversiones en activos fijos entonces gastará el dinero de una manera aleatoria y no estará optimizando el uso del dinero y por consiguiente el valor de la empresa. Incluso podría caer en penalizaciones legales por falta de pago en las obligaciones que la empresa tiene con sus acreedores.

Por esta razón, los administradores financieros deben conocer la importancia, riesgos y complicaciones que tienen las inversiones en activos fijos y por lo tanto deben conocer las herramientas que los ayudarán a planificar eficientemente las inversiones en activos fijos.

Los presupuestos de capital son las herramientas que los administradores financieros utilizan para planificar como invertirán sus recursos en activos fijos o activos a largo plazo. El procedimiento que sigue un presupuesto de capital es el de analizar los flujos de efectivo que producirán los activos fijos e identificar cuáles de estos flujos de efectivo son los óptimos para la empresa.

Para saber cuáles son los flujos óptimos para la empresa se deben utilizar herramientas como el valor presente neto, la tasa interna de retorno y la tasa interna de retorno modificada. Estas herramientas muestran el rendimiento o valor que tienen determinados proyectos y sirven como un filtro para la elección de los mismos, sin embargo es necesario tener claro que estas herramientas no son determinantes para la elección de proyectos, es decir, el uso de estar herramientas no garantiza que los resultados brindados sean los correctos, sobre todo porque dejan a un lado muchas variables que si deberían tomarse en cuenta y que influyen en el proyecto de inversión.

Dos variables importantes en los análisis de viabilidad de proyectos son: el riesgo y el costo de capital. ¿Qué es el riesgo? En el ámbito financiero el riesgo es la probabilidad de obtener un rendimiento diferente al esperado. Por ejemplo, se tiene un proyecto de siembra de café en el cual se espera tener un rendimiento del 15%. Este proyecto está basado en el buen desarrollo de las plantas de café, en su salud, crecimiento y cantidad producida, pero como todo ser vivo tiene la posibilidad de que muera antes de llegar a una edad adulta y no pueda dar su fruto. Esta posibilidad ligada a la naturaleza misma de la planta del café hace que el proyecto de inversión tenga una posibilidad de que no todas las plantas de café puedan dar su fruto en tiempo y en la calidad esperada y esta posibilidad se transforma en probabilidad cuando puede ser medida, es decir, el 25% de las veces una planta de café muere antes de dar fruto, un 20% de las veces la planta se enferma y no muere pero retrasa su producción, etc.

El otro componente importante es el del costo del capital, ya que como se mencionó anteriormente utilizar dinero tiene un precio y el costo del capital refleja directamente este principio financiero porque para la empresa tiene un costo utilizar el dinero que obtiene a través de préstamos, acciones, acciones preferentes o bien el dinero de las utilidades retenidas. Un ejemplo del costo del capital son las tasas de interés que cobran los bancos por préstamos, o el rendimiento requerido de los accionistas para las acciones comunes o preferentes o el mismo rendimiento que esperan los accionistas de las utilidades que la empresa reinvierte en otros proyectos.

Estos tres elementos, presupuestos de capital, riesgo y costo de capital, se complementan para dar una mejor perspectiva a los administradores financieros sobre los posibles proyectos en los cuales se puede invertir, sin esta relación de complemento sería muy difícil utilizar cada método de forma separada y lograr los mismos resultados. ¿Por qué? Porque los tres métodos parten de los mismos principios y dan una perspectiva complementaria de los demás métodos.

El presupuesto de capital se basa en los flujos de efectivo que producirá a futuro un proyecto, sin embargo, es muy difícil poder predecir con precisión como se comportarán las variables físicas-económicas de las cuales dependen los proyectos y por consiguiente los propios flujos de efectivo. En esta incertidumbre de los flujos de efectivo futuros es donde entra el análisis del riesgo.

El análisis del riesgo en los proyectos se basa en herramientas matemáticas y estadísticas que permiten inferir con cierto grado de certeza el comportamiento de los flujos de efectivo. Herramientas como el análisis de escenarios, análisis de sensibilidad, análisis de simulación, método de tasa de descuento ajustado y el método de equivalente cierto permiten tomar decisiones a los administradores financieros respecto del comportamiento posible de los flujos de efectivo o incluso tratar de reducir al riesgo al analizar los flujos de efectivo con un grado mayor de certeza.

El análisis de costo de capital permite estudiar el comportamiento de los costos en los que incurren la empresa por usar dinero de diferentes fuentes, para esto se traba el promedio ponderado del costo de capital que incluye el costo de préstamos, el costo de las utilidades retenidas o bien el de emitir nuevas acciones. Estos costos se ponderan y se obtiene el costo promedio con el cual trabaja la empresa por manejar el dinero de alguien más.

Estos tres se unen y permiten identificar a la empresa los proyectos más rentables al mostrar a los administradores que proyectos se pueden financiar a un cierto grado de certeza y que también sea posible financiarlos, es decir, que no sobrepasen el costo de capital o bien que el rendimiento sea mayor el costo de capital.

Es importante notar que los métodos como el VPN o TIR requieren que los proyectos tengan rendimientos similares o bien tiempo de vida similares, por lo cual es necesario que se introduzca el análisis de riesgo, ya que de alguna forma estandariza los proyectos haciendo posible que se puedan analizar.

En resumen, los tres métodos se complementan y no deberían trabajarse por separado, es decir, la idea es que los administradores tengan una visión completa de lo que podría suceder en los proyectos que evalúa, al trabajar estos métodos por separado podrá llegar a conclusiones erróneas que le harán perder dinero.

En conclusión, el análisis de viabilidad de proyectos debe tomar en cuenta muchas variables para poder predecir con un buen grado de certeza que los proyectos serán rentables y que darán rendimientos a las empresas, para esto, es necesario que los administradores de las empresas tengan claras las herramientas que pueden utilizar para evaluar los proyectos y no solamente dejarse llevar por corazonadas.

La integración de los métodos de costo de capital, riesgo y análisis de flujos de efectivo brindan una mejor perspectiva a los analistas financieros que si solamente utilizaran las herramientas de VPN, TIR o TIRM y deben ser capaces de manejarlos como un todo y no aislar los análisis como si se trataran de partes.

Autor: Carlos Sandoval

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